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Inicia la cuenta regresiva para salida del poder de Castro

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ARCHIVO – En esta foto de archivo del 1 de mayo de 2016 el primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, observa con el presidente Raúl Castro el desfile del primer día de mayo en La Habana. Se espera que Díaz-Canel, un ingeniero que comenzó su carrera como burócrata provincial, asuma en 2018 la presidencia de Cuba. Castro planea permanecer como primer secretario del Partido Comunista de Cuba, una posición potencialmente más poderosa, hasta por lo menos 2021. (AP Foto/Ramon Espinosa, archivo)

LA HABANA (AP) — La cuenta regresiva comenzó. Si todo marcha como está previsto, en un año el presidente Raúl Castro dejará el poder en manos de un funcionario poco conocido.

Será la primera vez en cinco décadas que un miembro de su familia no estará en la primera magistratura, lo que abre interrogantes sobre el futuro de la economía de la isla y el sistema de partido único.

Hasta ahora quien apunta a suceder a Castro, de 85 años, es el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel, un ingeniero que pasó por todos los niveles de dirección del poderoso Partido Comunista de Cuba (PCC) y el gobierno y que en los últimos tiempos se mostró tan opaco que algunos comenzaron a dudar de su habilidad para lograr consensos entre los diferentes intereses y sectores de la isla, acostumbrada a los dirigentes de fuerte carisma.

“Estamos entrando en otros momentos, habrá que adaptarse y estamos pisando tierra desconocida, sin duda”, dijo a The Associated Press el ex diplomático y académico cubano Carlos Alzugaray. “Pero en este año que le queda a Raúl no me cabe la menor duda de que va a trabajar en la institucionalidad, que debe convertirse en un factor importante cuando ya él no esté”.

Díaz-Canel, de 57 años, asumirá uno de los dos roles que tiene el actual gobernante, el de presidente. Castro se mantendrá por lo menos hasta 2021 como primer secretario del PCC, una posición muy influyente en una sociedad donde hay una única fuerza política legal.

En los meses que le quedan Castro -y también a su sucesor- deberá centrar sus esfuerzos en mejorar la economía de una nación que por primera vez en dos décadas tuvo un año de recesión en 2016 y lograr que el modelo socialista los sobreviva en un momento de incertidumbre sobre la estrategia de Donald Trump hacia la pequeña nación caribeña luego del deshielo iniciado por su predecesor Barack Obama.

Los cubanos no están muy seguros de cómo el cambio impactará en sus vidas luego de más de cinco décadas de liderazgo de los Castro.

“Cualquiera que salga de ellos me da lo mismo… primero hay que ver si esto cambia”, dijo a AP, Joan Rafael, un promotor cultural de 40 años. “Pienso que sea Díaz-Canel. Hasta ahora lo ha hecho bien”.

Cuba considera que su sistema es una democracia verdaderamente participativa que surge de los barrios y permite a los ciudadanos expresar sus opiniones e influir en las acciones del gobierno. Pero los opositores sostienen que es una dictadura que reprime a la disidencia. En la realidad el modelo admite la expresión y acción social, política y vecinal aunque dentro de los límites del sistema de partido único.

Cada dos años y medio cientos de miles de ciudadanos en todo el país eligen a sus representantes municipales. Un pequeño grupo de disidentes que se atrevieron a presentarse fueron derrotados en la primera instancia del mecanismo.

Además, cada cinco años un comité gubernamental selecciona a miles de representantes y a otros propuestos por centros de trabajo e instituciones para postularse a las Asambleas provinciales y nacional, ésta última encargada de elegir a la treintena miembros del Consejo de Estado y al presidente.

Sorpresivamente el 24 de febrero de 2013, al ser nombrado presidente por segunda vez, Castro informó que no aceptaría una reelección.

Para casi todos es un hecho que el sucesor de Castro será Díaz-Canel tanto por el lugar que ocupa en el gobierno y su membresía en el buró político del PCC como por todas las señales que se envían desde el poder, como las apariciones en la prensa oficial o las palabras de halago del mandatario.

Al acercarse la fecha del retiro de Castro, Díaz-Canel asumió un perfil cada vez más alto con visitas a los países aliados más importantes como Rusia y Venezuela. Sin embargo, en sus discursos rara vez se sale de lo programado.

Para muchos expertos en finanzas Díaz-Canel es un reformista que, aunque no dejará atrás su pasado de líder comunista, podría buscar formas de desarrollo y profundizar las medidas de apertura económica emprendidas por Raúl Castro.

“Creo que pudiera encarar los desafíos que le dejara Raúl si realmente ocupa el poder”, señaló el economista cubano Omar Everleny Pérez, esto sería, descentralizar la economía y la toma de decisiones en las empresas estatales, terminar con la dualidad monetaria -si no lo hizo antes Castro-, legalizar la pequeña y mediana empresa y otorgar licencias de exportación.

La figura discreta y hermética que cultiva Díaz-Canel llamó la atención de muchos que lo conocieron cuando era un funcionario comunista de provincia carismático y lleno de iniciativas. Algunos especulan que podría estar evitando el destino de muchos de sus predecesores considerados candidatos para la continuidad cuando gobernaba Fidel Castro y que cayeron en desgracia.

“Era un hombre cuando se desempeñaba como dirigente de mediano rango y otro ahora. Se volvió absolutamente discreto y hermético”, dijo a AP un diplomático europeo con larga tradición en la isla y quien prefirió que no se publicara su nombre por no estar autorizado a compartir sus impresiones.

“Es lógico que Díaz-Canel siempre esté pensando en lo que pasó con sus antecesores y por eso se mantenga en el protocolo establecido”, agregó el diplomático.

Pese a ser el primer vicepresidente del país Díaz-Canel no permitió un contacto con la prensa extranjera en la isla desde 2014.

En apariciones recientes en la televisión estatal puso especial énfasis en el legado de Fidel Castro, quien murió el 25 de noviembre de 2016.

Nacido el 20 abril 1960 en la ciudad de Santa Clara, en el centro del país, Díaz-Canel se graduó como ingeniero electrónico en 1982 y hasta 1985 hizo el servicio militar obligatorio. Cuando se lo licenció comenzó a trabajar como profesor en la Universidad Central de Las Villas.

Según quienes lo conocieron entonces le gustaba usar el pelo largo y era un fanático de Los Beatles.

Los pocos datos que se ofrecen de su biografía lo muestran desde 1987 en la Unión de Jóvenes Comunistas. En 1994 fue designado primer secretario del PCC de Villa Clara y en 2003 ocupó el mismo puesto en la provincia de Holguín, donde debió superar una prueba de fuego haciendo frente a una crisis de agua que golpeó los hogares y al agro.

En mayo de 2009, ya bajo la gestión presidencial de Raúl Castro, fue nombrado ministro de Educación Superior y en marzo de 2012 asumió como vicepresidente del Consejo de Ministros.

Pero nadie sabe a ciencia cierta si Díaz-Canel podrá soportar el reto práctico de gobernar la isla y el simbólico de darle sustentabilidad al modelo.

“Díaz-Canel puede ser un hombre de transición”, consideró el diplomático para quien la figura de las fuerzas armadas, los líderes históricos y una sociedad civil cada vez más diversa ejercerán presión.

Observadores se preguntan, por ejemplo, cuál será el papel del excuñado de Castro, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, presidente de las empresas de las fuerzas armadas y miembro del Comité Central del PCC. O de Alejandro Castro, el único hijo varón del presidente, un coronel que se convirtió en su principal asesor.

Sin embargo, tanto Alzugaray como el diplomático europeo descartaron que sea una alternativa viable para la primera magistratura.

“Cuba quiere que se la tome en serio y no que se la vea como Corea del Norte y eso no puede ser posible con un nuevo Castro en el gobierno”, indicó el diplomático europeo.

El desempeño de Díaz-Canel pareció mostrar algunas fisuras en cuestiones como el manejo de la educación y la prensa, asuntos en los que está al frente como miembro también de la máxima instancia del PCC, su Buró Político.

Durante una reunión este mes con unos 70 jóvenes periodistas cubanos Díaz-Canel tuvo que escuchar toda clase de críticas por el papel de la prensa oficialista, su excesivo propagandismo y hasta el mal pago a sus trabajadores.

“Es una generación (la de Díaz-Canel) que en los 90 se enfrentó a la crisis, eso los obligó a repensar su ideología, pero sigue habiendo un fundamento ideológico socialista”, explicó Alzugaray. “Claro, ante un Fidel y un Raúl toda figura parece gris, pero hay que ver si cuando no estén adquiere colores”.

Cuba tiene singulares maneras de ingresar a internet

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En esta foto del 6 de enero de 2017, Roberto Carlos Villamar usa su laptop con el nuevo internet experimenntal en la sala de su casa en La Habana, Cuba. Un programa piloto lleva internet a unos cuantos hogares en Cuba, como parte de un programa oficial que impulsa paulatinas pero radicales transformaciones en la sociedad cubana y que coincide con el acercamiento entre la nación caribeña y Estados Unidos. (AP Foto/Desmond Boylan)

LA HABANA (AP) — Dos días antes de Navidad, Luis González y su sobrino Roberto Carlos Villamar recibieron un pequeño modem negro y blanco de la compañía estatal de comunicaciones.

González, un animador de espectáculo de 55 años, lo conectó a su teléfono y a su computadora, y al instante recibió un servicio inimaginable hasta hace poco en Cuba: internet doméstico.

“Es muy fácil sentarse y buscar lo que uno necesita”, dijo entusiasmado.

Él y Villamar, de 33 años, actualizaron su cuenta de Facebook, consultaron páginas de radios del mundo para escucharlas en línea, saludaron a parientes y le hicieron el favor a una vecina que alquila habitaciones en La Habana Vieja de consultarle los horarios de la llegada de un vuelo. “Es una comodidad a la cual la mayoría de los cubanos no estamos acostumbrados”, dijo González a The Associated Press.

Su casa fue incorporada a un plan piloto para llevar internet a hogares, parte de un programa bajo el gobierno de Raúl Castro que desde hace años impulsa paulatinas pero radicales transformaciones en la sociedad cubana, y que también coincide con el acercamiento entre la nación caribeña y Estados Unidos.

La isla enfrenta importantes problemas de conectividad y lentitud en servicios de telecomunicaciones, sin embargo, en los últimos dos años las autoridades abrieron unos 240 puntos de acceso a wifi público en parques y calles de todo el país. Los más recientes se colocaron en el Malecón de La Habana, el muro que da al mar y que miles de cubanos usan cada día para recrearse, encontrarse con amigos o romancear.

Según el gobierno, unos 100.000 cubanos acceden diariamente a internet y para muchos tenerla en casa sería un sueño.

En la Rampa, la calle más céntrica de la ciudad y donde están algunos de esos puntos de acceso, la gente da gritos de alegría al ver a sus familiares, emprendedores contestan correos y jóvenes chatean en Facebook y envían fotos por Whatsapp.

Hasta hace poco, los cubanos estaban limitados a conectarse en cibercafés del estado o en hoteles.

Recientemente, el ingenio también ayudó a ampliar el acceso a través de la colocación de antenas repetidoras de manera clandestina para “tomar” la señal de los puntos wifi del gobierno y llevarla a casas particulares y bares privados.

Los precios del internet bajaron en los últimos años al pasar de entre seis y nueve dólares por hora hasta unos 1,50 dólares actualmente.

En un país donde el salario promedio equivale a unos 25 dólares al mes, el costo suena alto, aunque está al alcance de muchos cubanos que reciben remesas del extranjero o trabajan en el sector privado emergente.

A partir del deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en diciembre de 2014, el tema de las telecomunicaciones es uno de los puntos en las negociaciones.

En diciembre, la empresa estatal monopólica de telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, y el gigante Google firmaron un acuerdo que permitirá que páginas como YouTube funcionen con una rapidez 10 veces mayor que la actual, gracias a la instalación de varios servidores.

Durante años Cuba tuvo acceso satelital a internet, caro y lento, pero en 2013 comenzó a operar una fibra óptica a través de Venezuela, la cual sigue en operación. Durante el mandato del presidente Barack Obama se habló mucho del potencial de la red de redes, no está claro cuál será la política de su sucesor Donald Trump hacia Cuba, ni en relación con la tecnología.

Por ahora, el programa de prueba de internet doméstica seleccionó a 2.000 viviendas en La Habana Vieja y por dos meses la conexión será gratuita. Después, quienes deseen continuar deberán pagar paquetes.

Villamar dijo que por 30 horas de una conexión de 128 kb por segundo tendrá que pagar 15 dólares y el costo subirá según la velocidad hasta 115 dólares por dos megabait por segundo.

“Es caro”, consideró Villamar. “Pero…puedes compartir un suceso, interactuar, socialmente, conocer a otras personas”.

Según ETECSA luego del experimento en La Habana Vieja el servicio podría extenderse a otros lugares. Una petición de la AP para hablar con algún funcionar de la firma estatal no fue respondida.

Para los críticos, los altos precios y las restricciones para conectarse obedecen al temor del gobierno a que la sociedad use internet para hacer a un lado los mensajes oficiales. Para las autoridades, sin embargo, el bajo nivel de conectividad tiene que ver con la escasa infraestructura y la imposibilidad de invertir por las sanciones impuestas por Estados Unidos.

En medio de las restricciones, los cubanos –sobre todo los más jóvenes– buscan mantenerse “conectados” pese al poco acceso que tienen a internet en un país donde tampoco existe por ahora el servicio de datos para móviles.

“Estamos viendo jóvenes que se conectan una vez a la semana, en la escuela o en las wifi, en los centros de trabajo de los padres y desde allí actualizan su ‘Face’ o las aplicaciones”, dijo David Vázquez, director de la revista digital Cachivache Media, especializada en tecnología y sociedad, que surgió el año pasado tras mejorar la conectividad.

“Pero una vez que se desconectan, el resto del consumo lo hacen off line”, añadió en referencia a la posibilidad que les dan algunas aplicaciones para intercambiar mensajes entre grupos que las comparten y a poder ver películas, documentales o productos audiovisuales que descargaron o compraron.

No está claro cuándo o hacia donde se extenderá el servicio de internet doméstico iniciado por ETECSA en La Habana Vieja o si finalmente se abrirá algo tan común en otros lados como el servicio de datos para teléfonos móviles.

Pero para algunos cubanos internet es algo que debería verse como una necesidad e incluso un derecho.

“Un sueño es que el acceso a internet se vea como el acceso a la cultura, o a la educación”, dijo Vázquez. “Y como tal en su amplia mayoría para la ciudadanía (sea) gratuito, como fue en los últimos 50 años”.

Autor: Andrea Rodríguez/AP

Google ofrecerá internet de mayor velocidad en Cuba

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LA HABANA (AP) — Google y el gobierno de Cuba han alcanzado un acuerdo para que los habitantes de la isla accedan con más rapidez a los contenidos del gigante de internet, dijeron el viernes dos personas al tanto del convenio.

Eric Schmidt, presidente de la empresa matriz de Google, suscribirá formalmente el acuerdo el lunes por la mañana en La Habana, según las fuentes. Ambas personas solicitaron el anonimato porque las partes no han anunciado aun públicamente la concertación del pacto.

El convenio permitirá a los cubanos acceso a una red llamada Google Global Cache que almacena los contenidos de sitios que administra Google como Gmail, Google Drive y YouTube en servidores ubicados relativamente a corta distancia de sus usuarios finales en todo el mundo.

Cuba tiene una de las velocidades de internet más lentas del planeta debido a una gama de problemas, entre ellos rutas intrincadas y por ende pausadas que la información debe recorrer entre los usuarios en la isla y los servidores, que con frecuencia se encuentran en Estados Unidos.

Al parecer las autoridades cubanas han agilizado la aprobación de acuerdos alcanzados con compañías estadounidenses en un intento por aprovechar el impulso de la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba antes de que el presidente electo Donald Trump ingrese en enero a la Casa Blanca.

El pacto con Google será anunciado menos de una semana después de que Cuba autorizara a tres compañías estadounidenses de cruceros a que comiencen sus travesías a la isla el año entrante. Funcionarios enterados de las negociaciones afirman que están en proceso otros convenios, entre ellos uno con General Electric.

Estados Unidos y Cuba han concertado numerosos acuerdos bilaterales en diversos asuntos, desde la protección ambiental hasta el correo directo desde que acordaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas el 17 de diciembre de 2014, pero las relaciones de negocios no han avanzado al mismo ritmo. El gobierno cubano ha culpado de ello al antiguo embargo comercial de Washington contra la isla.

Numerosas empresas estadounidenses afirman que Cuba ha procedido con tanta lentitud en la mayoría de las propuestas que algunas dicen sospechar que el gobierno ha estado limitando deliberadamente el desarrollo de los vínculos económicos.

El acuerdo con Google que será anunciado el lunes podría ser aprovechado en Estados Unidos por quienes abogan por una profundización de los vínculos con Cuba. Tanto los sectores que apoyan la distensión entre ambos países y los que exigen una posición enérgica contra el gobierno unipartidista del presidente Raúl Castro coinciden en que los cubanos deben tener un mejor acceso a la información.

Si el acuerdo con Google mejora en verdad el internet para un número considerable de los isleños, entonces el acceso a la información se vincularía de tal manera a la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana que haría políticamente difícil revertirla a los funcionarios opuestos a Castro en el próximo gobierno de Trump.

Se desconoce por el momento si el servidor o servidores para Cuba serían instalados en la isla o sólo más cerca que los actuales. También se desconoce con cuánta rapidez más podrán los usuarios de la isla ver los contenidos de Google, porque las conexiones privadas a internet continúan prácticamente prohibidas a todos los cubanos, lo cual los obliga a ir a lugares con WiFi público que a menudo son compartidos por decenas de personas al mismo tiempo y funcionan a velocidades desesperadamente lentas.

“Hay muchos otros enlaces débiles en la cadena”, dijo Larry Press, experto de California sobre el internet en Cuba.

Aunque no se sabe cuál será el impacto tecnológico del acuerdo, éste supone un acontecimiento importante para un país que ha rehuido a cualquier vínculo entre las compañías estadounidenses y una infraestructura de telecomunicaciones sobre la que pesa una gran vigilancia para hacer frente a amenazas reales o ficticias a la seguridad nacional, agregó.

“Es indicio también de que los cubanos están dispuestos a ir un poco más allá con Google”, afirmó Press.

Raúl Castro anuncia que limitarán uso de nombre de Fidel

SANTIAGO DE CUBA (AP) — El presidente cubano Raúl Castro anunció el sábado en la noche que se llevará una propuesta a la Asamblea Nacional para que se prohíba el uso del nombre de Fidel Castro en los sitios públicos y que se levanten monumentos en su memoria.

Durante un acto de masas en la Plaza de la Revolución, Castro afirmó que, en atención al deseo del fallecido líder, llevará una propuesta a la próxima sesión de la Asamblea Nacional —la cual suele votar por unanimidad a favor todos los planteamientos que se llevan a su seno_, para que el nombre de Fidel y su figura no sean utilizados en ningún sitio público ni se coloquen estatuas ni bustos en su memoria.

“El líder de la revolución rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas de vida, insistiendo en que, una vez fallecido, su nombre y su figura nunca fueran utilizados”, dijo Castro al explicar ante cientos de miles de personas concentradas en la plaza los deseos de su hermano, que murió el 25 de noviembre a los 90 años.

El mandatario indicó que la medida de prohibición se extenderá a todas las instituciones, plazas, parques, avenidas, calles u otros sitios públicos, así como a cualquier monumento u otras formas similares de tributo.

Castro encabezó una multitudinaria concentración de despedida al líder cubano a la que asistieron los mandatarios Nicolás Maduro de Venezuela, Daniel Ortega de Nicaragua, Evo Morales de Bolivia, así como los exgobernantes brasileños Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, el expresidente dominicano Leonel Fernández y el futbolista argentino Diego Maradona.

La Plaza de la Revolución de Santiago de Cuba lució repleta en la noche. Al grito de “¡Raúl, amigo, el pueblo está contigo!” cientos de miles de personas recibieron al presidente cubano.

A lo largo y ancho de la extensa explanada que ocupa el foro se vio a la población con banderas en las manos y fotos de Castro, muchos de ellos vestidos con playeras blancas con la imagen del fallecido exmandatario o del comandante Ernesto “Che” Guevara.

Tras conocerse el anuncio, Juan Antonio González, un economista jubilado de 70 años, dijo a The Associated Press que “fue una decisión de Fidel, no de Raúl, y creo que hay que respetarlo. Todos quisiéramos ponerle Fidel Castro a todo, pero al final Fidel Castro es toda Cuba”.

“Fidel Castro fue siempre un hombre austero y sencillo. Su decisión lo pinta. A mí me hubiera gustado que una calle importante o un lugar histórico llevara su nombre, pero hay que respetarlo”, comentó Georgina Castellanos, una empleada de 51 años.

Los restos del exgobernante serán enterrados el domingo en el cementerio de Santa Ifigenia, donde también reposan los del prócer cubano José Martí en un hermoso e imponente mausoleo, el cual data de 1951 y tiene en la tumba una bandera, flores, y una jardinera en forma de libro. Está bajo custodia las 24 horas de día.

Más temprano, bajo el intenso sol tropical y un calor abrasador, miles de santiagueros, algunos sumidos en llanto, se apostaron a lo largo del centro de la ciudad, del histórico Cuartel Moncada, y de la Plaza de la Revolución para ver de cerca el paso de la caravana y el pequeño ataúd de cedro, cubierto con una bandera de Cuba, en el que van las cenizas del expresidente.

Decenas de niños vestidos de uniforme escolar se sumaron a la recepción de los restos frente al Cuartel Moncada. Algunos lloraban y otros levantaban el brazo derecho y colocaban su pulgar en la frente, el saludo de los pequeños “pioneros”, como son conocidos.

En un momento, el vehículo militar que lleva el ataúd con las cenizas se detuvo y debió ser empujado para que arrancara.

En una apretada fila la plaza de Marte estaba Gisela Vera, una promotora cultural de 49 años que dijo estar desde la mañana para aguardar la llegada de los restos.

“Es un día importante. Quiero despedir a un ser querido, y ningún sacrificio me parece poco”, comentó Vera, para quien será un orgullo que esa ciudad tenga las cenizas de Castro.

Ingrid Rondón, una abogada de 34 años, afirmó que el fallecido líder tenía una especial predilección por Santiago.

“Lo demostró en muchas ocasiones con sus obras como las de vivienda, o las de trabajadores sociales durante el paso de ciclones, y algunas ocasiones nos lo hizo saber en sus discursos durante sus visitas”, dijo.

La afinidad de Castro por el oriente del país se evidenció en los numerosos programas que la revolución impulsó en esa región, sobre todo los de alfabetización y salud, que permitieron atender los altos índices de pobreza y atraso que enfrentaba.

La caravana, que trasladó por cuatro días las cenizas de Castro por todo el país, recorrió en sentido inverso la marcha victoriosa del movimiento guerrillero que él lideró desde las montañas de la Sierra Maestra y protagonizó la revolución de enero de 1959.

El cortejo partió el miércoles de La Habana luego de dos días de actos multitudinarios en los que decenas de miles de personas acudieron a la Plaza de la Revolución para honrar al líder cubano.

EEUU vigila el cruce de cubanos tras la muerte de Castro

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MIAMI (AP) — Rodolfo Lledes partió de Cuba rumbo a Florida con otras 26 personas en una balsa fabricada con toneles vacíos. Claudia Cruz Pérez se abrió camino en autobuses, embarcaciones y aviones a través de Sudamérica hacia la frontera de México con Estados Unidos, y a la larga llegó a Miami.

Muchos migrantes como ellos realizan el viaje debido a lo que dicen son condiciones espantosas o persecución política, pero también para aprovechar la política de Washington que protege de la deportación a los cubanos que sí logran llegar a suelo estadounidense. Ahora, la muerte del líder cubano Fidel Castro y la estricta postura del presidente electo estadounidense Donald Trump para detener la inmigración ilegal han suscitado nueva incertidumbre respecto a esa política que data de décadas.

En los últimos dos años ya habían aumentado las llegadas desde la isla socialista debido a temores de que la política pudiera ser cancelada luego de que el presidente Barack Obama abriera las puertas a mejorar las relaciones con Cuba, indicó la Guardia Costera, y ahora oficiales de la misma están en alerta ante otro posible aumento de cruces marítimos.

Aunque es muy pronto para notar una tendencia definitiva, la Guardia Costera interceptó a 38 cubanos en el sur del Estrecho de Florida y los devolvió a Cuba el jueves. Bajo la política conocida como “pies mojados-pies secos”, los cubanos que son interceptados en el mar en su intento de llegar a Estados Unidos son repatriados.

“No es correcto recomendar que alguien salga en balsa, porque es un viaje que puede conducir a la muerte”, dijo Lledes, un opositor a Castro que huyó de Cuba después que fue enviado a un campo de trabajo y que fue colocado en una lista negra que le impedía obtener un empleo. “Pero la realidad de vivir en Cuba puede llevar a eso, y mucho más”.

Lledes realizó su cruce en septiembre de 1994, durante la llamada crisis de los balseros cubanos. La Guardia Costera detuvo la improvisada embarcación y él fue enviado a la base militar estadounidense en la Bahía de Guantánamo.

En total, aproximadamente 30.000 balseros estuvieron detenidos en Guantánamo durante la crisis. Lledes fue trasladado posteriormente en avión a Estados Unidos, donde trabajó como conductor de camión en Miami. Se nacionalizó estadounidense, compró una casa y ahora está jubilado a la edad de 71 años.

Desde que Obama ordenó el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana en diciembre de 2014, la Guardia Costera estadounidense ha notado un aumento significativo cada año en la cifra de migrantes cubanos que se aventuran al peligroso Estrecho de Florida y llegan a la costa sur del estado, a los Cayos o a otra parte del suelo de Estados Unidos.

Durante el año fiscal que terminó el 30 de septiembre, las autoridades estadounidenses capturaron, interceptaron o ahuyentaron a 7.411 migrantes cubanos, lo que representó un enorme incremento respecto a la cifra de 3.737 en el año fiscal 2014 y a la de 2.218 en 2013. Adicionalmente 827 trataron de hacer el viaje desde octubre, dijo la Guardia Costera. No está claro cuántas otras personas han muerto en el mar.

Es improbable que la muerte de Castro cambie significativamente las condiciones de vida en Cuba, ya que Raúl Castro continúa recibió el régimen comunista de su enfermo hermano en 2008. Eso significa que los cubanos probablemente continuarán haciéndose a la mar, especialmente si además existe la percepción de que podría restringirse la política “pies mojados-pies secos”.

“Es casi imposible pensar que habrá un futuro mejor en Cuba bajo las condiciones actuales”, dijo Pedro Roig, investigador del Instituto para Estudios Cubanos y Cubano-Estadounidenses en la Universidad de Miami. “Es muy factible que cualquier cubano, hombre o mujer, querrá buscar otro horizonte bajo estas leyes”.

Cruz Pérez realizó su tortuoso viaje en 2015 y llegó en octubre de ese año debido a lo que dijo había sido una preocupación entre quienes vivían en la isla respecto al futuro de la política de inmigración de Estados Unidos.

Pero lo más importante, dijo ella, fue la subsistencia diaria en Cuba, donde artículos de primera necesidad como jabón y papel de baño son con frecuencia difíciles de obtener. Ella no cree que la muerte de Fidel Castro por sí sola tendrá un impacto inmediato, dado que Raúl Castro ha manejado el gobierno del país desde 2008. La gente seguirá viniendo a Estados Unidos a buscar trabajo y enviar dinero y artículos a familiares que se quedaron en la isla, o para eventualmente traer a sus seres queridos a Estados Unidos.

“Si uno tiene hijos, uno casi tiene que dejar la isla para buscar una mejor vida y un mejor futuro para ellos”, dijo Cruz, quien trabaja un turno de noche en una imprenta. “Por eso la gente arriesga su vida para salir”.

La devoción a Fidel Castro es mayor en la provincia cubana

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EL GUAYABO, Cuba (AP) — En la única calle de tierra de El Guayabo se construyeron un centenar de casas de cemento, un consultorio médico, una escuela primaria y un comedor para ancianos. También se plantó un pequeño bosque para honrar a Fidel Castro en su cumpleaños 76, que cuidan con esmero los vecinos.

Como decenas de poblados similares al este de la isla, los habitantes de El Guayabo salieron a despedir el cortejo del líder revolucionario que llevó a las zonas rurales del interior de Cuba programas de alfabetización y bienestar social.

“Se lo debemos todo. No va a haber otro igual”, dijo a The Associated Press Rafael Toledo, de 71 años y dueño de una pequeña finca lechera en las inmediaciones de la comunidad ubicada a unos 20 kilómetros al oriente de Camagüey, por donde las cenizas de Castro pasaron el viernes.

El oriente de Cuba, desde donde se irradió la guerrilla que encabezó Castro hasta su triunfo en 1959, es donde se observa el mayor fervor revolucionario, en gran medida por las políticas sociales que trajo la revolución.

“El campo antes de la revolución no era como usted lo ve”, dijo Toledo. “Mis padres fueron arrendatarios, cortadores de caña, hacían lo que podían para sacar adelante a su familia de 12 hijos. No sabían ni firmar y cuando murieron estaban alfabetizados, tenían una casa buena con luz, televisión y frío (refrigerador)”.

Fidel Castro, que nació en un pueblo del oriente de la isla, fue un hombre sensible al campo. En algunas ocasiones explicó que esto obedecía a su infancia en el latifundio de su padre en Birán, donde debía codearse con los hijos de los peones, muchos de ellos de origen haitiano y los más pobres entre los pobres.

Cuando llegan a La Habana y se topan con autos clásicos de la década de 1950, escaso acceso a la tecnología y pocas construcciones nuevas, muchos extranjeros sienten una suerte de brinco al pasado. Una visita al interior del país muestra un paisaje de arados con bueyes, algunos tractores vetustos, coches de caballos y trabajadores con machete en bicicleta, pero gracias a Castro también policlínicos, bibliotecas populares con instructores de artes plásticas o danza y colegios preuniversitarios especializados.

El Guayabo, por ejemplo, era antes de la revolución un latifundio con una fábrica de queso de una familia cubana que dejó la tierra y se marchó a Estados Unidos. Tras la llegada de Castro al poder el Estado redistribuyó la tierra, según contaron a AP algunos de sus habitantes. Luego vino la infraestructura de servicios sociales y las casas de cemento.

Aunque la calidad de vida de la población mejoró, aún persisten muchas dificultades.

En mayo de 1959 Castro proclamó la reforma agraria precisamente en el oriente cubano, en la Sierra Maestra, donde comenzó su lucha contra el dictador Fulgencio Batista.

La norma prohibió el latifundio, estableció la entrega de tierra a quien la trabajara y creó cooperativas y granjas estatales. Para los críticos, sin embargo, lo que hizo el Estado fue monopolizar la tierra y provocó que la producción agrícola disminuyera al tener áreas extensas sin trabajar o descuidadas, al punto que el gobierno debió hacer cada año inversiones millonarias para comprar alimentos en el extranjero, sobre todo arroz, básico en la dieta cubana.

“La zona central y oriental siempre fue fidelista”, comentó a AP Yudisleidy Borges.

“La vida es más tranquila, más hospitalaria y familiar”, dijo la mujer que vive en la localidad de Santa Elena, en la provincia de Ciego de Avila.

Raúl Castro, quien sucedió en el poder a su hermano Fidel, inició en 2010 un programa de entrega de tierras en usufructo a productores privados, aunque muchos se quejan de la falta de insumos y recursos para echar a andar el campo o el desorden que reina en el acopio estatal y sus dependencias, que provocan el desperdicio de la producción.

Borges trata de sacar adelante una pequeña lechería junto a su esposo Julio César Camejo. Pero reconocen que las dificultades para conseguir los insumos golpean su proyecto.

Los propios cubanos admiten las diferencias entre la capital y las zonas rurales. Aunque en el centro y oriente hay un mayor fervor revolucionario, el incremento de la escolaridad también ha desestimulado a los hijos de campesinos a seguir con la tradición de sus padres y en lugar de quedarse a trabajar en el campo varios prefieren emigrar.

Entre la gente de la provincia no hay duda que la revolución de Castro los cambió.

“Donde más se combatió por la revolución fue en el oriente”, dijo Daniel Ojeda, un profesor de educación física de 54 años en Camagüey, al centro oeste de la isla. “Y la gente pobre y discriminada fuimos los que nos beneficiamos”.

Cenizas de Fidel Castro recorren el centro de Cuba

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CAMAGÜEY, Cuba (AP) — La caravana que traslada las cenizas de Fidel Castro abandonó el jueves el centro del país para adentrarse en las llanuras centro orientales de Camagüey, destino final del segundo día de recorrido.

La habitual tranquilidad de Camagüey se vio interrumpida con la llegada del cortejo. Miles de habitantes inundaron las calles y engalanaron las hermosas casas coloniales con grandes banderas cubanas y del Movimiento 26 de julio, que fundó Castro al inicio de la lucha revolucionaria tras el fallido ataque al Cuartel Moncada de 1953.

En las entradas de algunas viviendas, los pobladores levantaron altares improvisados con fotos de Castro en diferentes momentos de su vida y le colocaron rosas rojas y girasoles. Canciones revolucionarias comenzaron a escucharse incesantemente en algunas calles y animaron aún más el ambiente.

Algunos habitantes de Camagüey, como el excombatiente José Ramón Santos, de 64 años, se instalaron a los costados de la avenida de la Libertad para aguardar el paso del cortejo. “Tengo apretado el corazón”, confesó emocionado Santos, quien portaba una chamarra verde oliva con media docena de medallas.

A su lado estaba Berta Socorro, de 91 años, quien no pudo contener las lágrimas al recordar los tiempos en los que era mesera y tuvo la oportunidad de servirle a Castro cuando visitó un centro deportivo de Camagüey. “En público (Castro) era un hombre que mostraba su inteligencia y en el trato en privado con los trabajadores era esmeradamente delicado”.

“Somos una familia revolucionaria que siempre hemos estado, y ahora más que nunca, con Fidel y la revolución”, afirmó Doris Serrano Wilson, de 52 años, quien no podía ocultar su emoción por la llegada de los restos.

Las cenizas del exmandatario pasarán la noche en Camagüey para continuar el viernes el recorrido de varios cientos de kilómetros hacia Santiago de Cuba, la segunda ciudad del país, donde serán inhumadas el domingo.

Más temprano, la caravana pasó por la ciudad central de Sancti Spíritus, a casi 400 kilómetros al este de La Habana, que recibió los restos de Castro con algunos de sus edificios engalanados con inmensas banderas cubanas en las fachadas.

Entre los vehículos que viajan figuran cuatro jeeps rusos UAZ verdes que llegaron a Cuba en los años 80 para uso de las fuerzas militares.

Miles de adultos, jóvenes y niños vestidos con uniforme escolar, que llevaban en las manos fotografías del expresidente y pequeñas banderas cubanas que blandían casi de manera sincronizada, se formaron ordenadamente a los lados de las estrechas calles y avenidas de Sancti Spíritus para saludar el cortejo mientras algunos gritaban vivas a Castro.

El cortejo fúnebre recorrió la víspera más de 300 kilómetros desde La Habana hasta la ciudad central de Santa Clara donde se realizó una concentración multitudinaria cerca del mausoleo que guarda los restos del icónico líder guerrillero Ernesto “Che” Guevara y sirvió la noche del miércoles como refugio temporal para las cenizas de Castro.

Entre el lunes y martes, el exgobernante, que murió el 25 de noviembre a los 90 años, fue honrado por decenas de miles de personas que acudieron a la emblemática Plaza de la Revolución para darle el último adiós.

La caravana recorre en sentido inverso la marcha victoriosa del movimiento guerrillero que lideró Castro desde las montañas de Sierra Maestra y protagonizó la revolución de enero de 1959.

Muere a los 90 años Fidel Castro

El líder cubano Fidel Castro, una leyenda de la izquierda revolucionaria que gobernó su país durante casi medio siglo, murió el viernes a los 90 años, informó su hermano Raúl Castro en un mensaje transmitido el sábado por la televisión estatal.

Castro estaba apartado del poder desde julio del 2006, cuando una crisis de salud lo obligó a ceder el mando a Raúl. Su enfermedad nunca fue revelada oficialmente.

“Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo (…) que hoy 25 de noviembre de 2016 a las 10.29 de la noche falleció el comandante en jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz”, dijo Raúl Castro en un mensaje que leyó y fue divulgado por los medios estatales.

“Cumpliendo la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán cremados en las primeras horas de la mañana del sábado 26”, agregó desde su oficina, vestido de verde olivo, según los reportes de la televisión estatal.

Los funerales se celebrarán el 4 de diciembre en Santiago de Cuba, donde serán trasladadas sus cenizas. El lunes tendrá lugar una ceremonia cuyo punto principal será la Plaza de la Revolución.

Castro, un carismático e implacable líder que hizo de la barba, el uniforme guerrillero verde oliva y los cigarros su marca registrada, saltó al centro de la geopolítica global al aliarse a Moscú poco después de bajar en 1959 de la Sierra Maestra para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Fue venerado por miles de simpatizantes de izquierda, pero gobiernos liberales como el de Estados Unidos y cubanos exiliados que abandonaron la isla tras la revolución, lo consideraban un tirano.

Después de tomar las riendas, Raúl adoptó algunas reformas para modernizar la deprimida economía estilo soviético de Cuba y más tarde inició un proceso con Washington para restablecer los vínculos diplomáticos tras más de cinco décadas de hostilidades.

Fidel Castro pareció apoyar tibiamente esas decisiones. Ahora su muerte termina de cerrar un capítulo en la historia, después de que convirtiera a Cuba en un campo de batalla de la Guerra Fría con la crisis de los misiles en 1962 entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

La era de Castro al frente de los destinos de Cuba, ubicada a 140 kilómetros (90 millas) de Florida, estuvo marcada por la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y al año siguiente con la crisis de los misiles cubanos que llevó al mundo al borde de una guerra nuclear. El revolucionario barbado, que sobrevivió un intenso embargo comercial estadounidense además de decenas o quizá cientos de intentos de asesinato falleció después de haber cedido formalmente el poder a su hermano menor Raúl, quien anunció el deceso el viernes en la noche en la televisora estatal.

Castro sobrevivió al encarcelamiento en manos del dictador Fulgencio Batista, al exilio en México y a un aparatoso inicio de su rebelión antes de llegar a La Habana triunfalmente en enero de 1959, cuando a los 32 años de edad se convirtió en el gobernante más joven de Latinoamérica. Durante décadas, fue inspiración y fuente de apoyo de todo tipo de revolucionarios de América Latina a África.

Vivió lo suficiente para ver a Raúl Castro negociar una reconciliación diplomática histórica con el presidente estadounidense Barack Obama el 17 de diciembre de 2014, cuando Washington y La Habana anunciaron la restauración de relaciones entre los dos países suspendidas en 1961.

Fidel dirigió los destinos de los cubanos, para unos como un padre protector, para otros como un patrón severo y mesiánico. Bajo su gobierno nació 70% de los 11,1 millones de habitantes de la isla.

Los dos mundos

Sus opositores lo vieron como un implacable dictador que confiscó libertades y propiedades, sometió a la población a penurias económicas y no admitió el disenso. Más de 1,5 millones de cubanos partieron al exilio.

Para sus admiradores fue un paradigma de justicia social y solidaridad con el Tercer Mundo, que elevó a Cuba a potencia mundial en deporte, con niveles de salud y educación descollantes en América Latina.

Nació en la aldea oriental de Birán el 13 de agosto de 1926, tercero de siete hijos del inmigrante español y terrateniente Angel Castro y de la campesina cubana Lina Ruz.

Fidel forjó su disciplina en escuelas jesuitas y moldeó su rebeldía en la Universidad de La Habana, donde ingresó en 1945, graduándose de abogado en 1950.

Prendió la mecha de la revolución el 26 de julio de 1953, cuando con un centenar de seguidores intentó tomar por asalto el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.

Tras salir de la cárcel en 1955 partió a México y regresó a la isla al mando de 82 hombres, entre ellos el argentino Ernesto Che Guevara y su hermano Raúl, en un accidentado desembarco el 2 diciembre de 1956 para iniciar la lucha guerrillera que derrocó a Batista.

Fechas clave del gobierno de Fidel Castro en Cuba

1 de enero de 1959 — Los guerrilleros encabezados por Castro toman el poder mientras el dictador Fulgencio Batista huye de Cuba.

Junio de 1960 — Cuba nacionaliza las refinerías de propiedad estadounidense cuando éstas se niegan a refinar petróleo proveniente de la Unión Soviética. Casi todas las demás empresas estadounidenses son expropiadas antes de octubre.

Octubre de 1960 — Estados Unidos prohíbe las importaciones a Cuba que no sean alimentos y medicinas.

16 de abril de 1961 — Castro declara que Cuba es un estado socialista.

17 de abril de 1961 — Un grupo de guerrilleros anticastristas entrenados por la CIA tratan de invadir Cuba por la Bahía de Cochinos, pero fracasan.

7 de febrero de 1962 — Washington prohíbe todas las importaciones cubanas.

Octubre de 1962 — Un bloqueo estadounidense obliga a la Unión Soviética a retirar sus misiles nucleares de Cuba. En privado, el presidente John F. Kennedy promete no invadir la isla.

Marzo de 1968 — El gobierno de Castro se hace propietario de casi todos los negocios privados de la isla.

Abril de 1980 — El éxodo de Mariel: Cuba dice que el que quiera irse se puede ir. Salen unos 125.000 cubanos.

Diciembre de 1991 — Colapso de la Unión Soviética deja un efecto devastador en la economía cubana.

Agosto de 1994 — Castro declara que no detendrá a los cubanos que desean irse. Unos 40.000 cubanos se lanzan al mar en un intento por llegar a Estados Unidos.

18 de marzo del 2003 — 75 disidentes cubanos son sentenciados a la cárcel.

31 de julio del 2006 — Castro anuncia que ha sido operado y cede el poder temporalmente a su hermano Raúl.

19 de febrero del 2008 — Castro renuncia como presidente.

Julio del 2010 — Castro es visto por primera vez tras varios años de reclusión, en una visita a un instituto científico, donde otorgó una entrevista por televisión, habló con académicos y disfrutó de un espectáculo con delfines en el acuario.

19 de abril del 2011 — Castro es reemplazado por su hermano Raúl como primer secretario del Partido Comunista de Cuba, el último cargo oficial que le quedaba. Fidel asiste brevemente al Congreso, visiblemente débil, y un joven edecán lo ayuda a encontrar su asiento.

17 de diciembre de 2014— Su hermano Raúl y el presidente estadounidense Barack Obama retoman relaciones diplomáticas.

Julio de 2015— Washington y La Habana reabren sus respectivas embajadas.

Marzo de 2016— El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visita Cuba.

25 de noviembre de 2016 — Muere Fidel Castro.